Propósitos 2020

“Puedo aceptar el fracaso. Lo que no puedo aceptar es no intentarlo”.

Michael Jordan.

 

Nunca he planeado mucho el futuro. Cuando estudiaba no sabía mucho de banca de inversión o mercados financieros. Tampoco me interesaban especialmente. Caí en ese mundo por casualidad, vi que no se me daba especialmente mal y duré 23 años.

Actualmente soy socio de YourBest y profesor de finanzas. En ambos casos me cayó todo un poco del cielo. Por la parte académica, en uno de los sitios donde doy clase me contactó una antigua amiga, ahora profesora. En el otro, me lo propuso el director del máster con el que llevaba muchos años colaborando esporádicamente cuando la agenda me lo permitía, es decir, casi nunca (alguna conferencia los sábados por la mañana).

En cuanto a YourBest, fue Beatriz quien tuvo la idea, quien sacó tiempo de donde no había para obtener todas las certificaciones y quien me convenció para que lleváramos el proyecto adelante.

Ojo, en ningún caso me gustaría dar la impresión de displicencia, arrogancia o falta de compromiso. Al revés, en todos los casos, una vez embarcado, me lo he tomado muy en serio y lo he dado todo sin importarme fechas ni horarios. Sólo digo que nunca he perseguido mucho nada inicialmente. Se podría decir que he encontrado más que he buscado (Picasso y yo somos así).

Quizá se trate de una reserva mía mental inconsciente para mantener un cierto equilibrio interno. Si es verdad que Satisfacción = Realidad menos Expectativas, yo me he enfocado mucho en mantener las Expectativas a raya, en no esperar prácticamente nada y en ver qué me iba encontrando por el camino.

Cada uno puede elegir la opción que le parezca más conveniente, pero me atrevería a decir que esta de no esperar mucho (no confundir con conformismo, falta de ambición o expectativas bajas) no es una mala idea.

El otro concepto clave que creo saber manejar relativamente bien es el de éxito y fracaso. La clave es comprender que son conceptos absolutamente subjetivos y que es imprescindible conseguir que nuestra propia visión de las cosas sea la que prevalezca.

Se podría decir con cierta objetividad -y no descarto que algunos lo piensen- que dejar mi carrera bancaria a los 48 años, cuando ya había conseguido lo más difícil y me quedaba “lo mejor” por delante, es un desperdicio cuando no directamente un fracaso.

No obstante, con la misma objetividad, estoy en condiciones de afirmar que llevar todos los días al colegio a mis hijos de 4 y 7 años, desayunar luego en mi bar leyendo el periódico sin prisas para acabar la rutina con un paseo por el bosque de al lado de casa antes de irme a dar clase o a algún evento o reunión de YourBest, es uno de los mayores éxitos de mi vida.

Ambas afirmaciones pueden ser ciertas a la vez. No son mutuamente excluyentes. Lo que pasa es que una es mi interpretación y la otra podría ser la de terceras personas. De todos los propósitos para 2020 éste sería el que nos gustaría lanzar desde YourBest: elegir el punto de vista que a uno mismo le valga. Intentar no vivir las opciones de los demás. A veces esto es más fácil de decir que de hacer, pero hay que intentarlo.

A pesar de que hemos ido haciendo camino al andar, casi un poco sin quererlo (o quizá justo por eso), lo cierto es que la marcha de YourBest ha superado todas nuestras expectativas. Bueno, mejor hablo por mí, porque Beatriz siempre sueña con conquistar la luna y a lo mejor ya lo tenía todo previsto.

Digo que un poco sin quererlo porque en realidad nos da un poco de alergia gran parte de lo que se ve a menudo en el mundo del coaching. No pensamos que todos tengamos necesariamente un talento oculto (y no pasa nada); nos da lo mismo quién haya robado nuestro queso; y no abrazamos el cambio entusiasmados tocando la guitarra y cantando una espiga dorada por el sol, sino más bien porque son lentejas. No queda otra.

Lo que sí creemos haber conseguido después de muchos años de experiencia es la identificación de las reglas ocultas del juego corporativo, así como las trampas que nos solemos poner habitualmente a nosotros mismos y que nos impiden progresar. Además, a diferencia de un gran número de nuestros colegas/competidores, tenemos la suerte de poder demostrar que predicamos con el ejemplo. No hay prácticamente ninguna situación donde de una forma u otra no hayamos estado nosotros mismos antes tras años y años en la empresa privada.

Analizar la situación desde todos ángulos posibles y establecer un plan de actuación concreto se nos da bien. Llevamos años haciéndolo. Tiene más que ver con un oficio tipo panadero o fontanero que con los gurús del well being y la autoayuda, y esa concepción pegada a la realidad concreta de cada caso creo que es una parte fundamental de nuestro modesto éxito.

Tenemos muchos cambios e iniciativas previstas para el año que ahora comienza. Espero que nos acompañéis.

¡Muchas gracias a todos y feliz 2020!

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